Destrucción de documentos para particulares

Facturas, extractos del banco, nóminas o documentación médica: tirarlos sin más expone tus datos. Te explicamos qué destruir, cómo hacerlo y cómo encontrar una empresa que se encargue.

Qué documentos conviene destruir

Cualquier papel con datos personales o económicos puede usarse para suplantar tu identidad o localizarte. Los más habituales:

  • Extractos, cartas y comunicaciones del banco
  • Facturas y recibos con tu nombre y dirección
  • Nóminas y documentación laboral antigua
  • Informes, recetas y documentación médica
  • Contratos caducados y documentos de seguros
  • Copias de documentos de identidad

Antes de destruir, comprueba cuánto tiempo debes conservar cada documento: los justificantes fiscales, las escrituras o las garantías pueden hacerte falta años después.

Tres formas de hacerlo

Trituradora en casa

Es la opción para pequeñas cantidades. Elige una de corte en partículas, no en tiras, porque las tiras pueden recomponerse. No te da ningún justificante.

Contenedor o recogida

Para cajas de archivo o limpiezas grandes. La empresa se lleva el material y lo destruye en su planta. Pregunta si atiende a particulares y desde qué volumen.

Destrucción delante de ti

Algunas empresas destruyen en el momento con un equipo móvil. Es lo más cómodo si quieres ver cómo se hace, aunque no todas lo ofrecen.

Cómo pedir presupuesto como particular

Indica en tu solicitud que eres particular, tu ciudad, cuánto material tienes (cajas, bolsas o kilos aproximados) y si necesitas certificado. Con eso, cada empresa te dirá si te atiende y a qué precio. Puedes ver las que trabajan en tu zona en Barcelona, Sevilla, Madrid o en el resto de ciudades.

Preguntas frecuentes

Sí, pero no todas las empresas atienden a particulares ni aceptan cualquier volumen. Al pedir presupuesto indica que eres particular y cuánto material tienes (cajas, bolsas o kilos aproximados) y las empresas te dirán si pueden hacerse cargo.

Todo lo que lleve datos personales o económicos: extractos y cartas del banco, facturas y recibos con tu nombre y dirección, nóminas, documentación médica, contratos caducados o documentos de identidad antiguos. Si alguien puede usarlo para suplantarte o localizarte, destrúyelo.

Depende del documento. Como referencia general, la Agencia Tributaria puede revisar los últimos cuatro ejercicios, por lo que suele recomendarse guardar justificantes fiscales durante ese tiempo. Los contratos, las escrituras o los documentos de garantía pueden requerir más. Ante la duda, consulta con un gestor antes de destruir.

Para pequeñas cantidades puede servir, sobre todo si es de corte en partículas y no en tiras. Para volúmenes grandes, o si necesitas un justificante de que se ha destruido, es más práctico contratar una empresa.

Las empresas certificadas lo entregan: indica la fecha, el material y el método de destrucción. Si lo necesitas, pídelo expresamente al solicitar presupuesto.

Depende del volumen, de si recogen en tu domicilio y de la zona. Cada empresa da su propio presupuesto, sin compromiso, así que compara varios.